Muchos usamos nuestros teléfonos inteligentes (iPhone o Android) para mejorar nuestro trabajo. Esta carta publicada en Resuscitation entrega interesantes datos para entender mejor este fenómeno.

Los teléfonos inteligentes (o smartphones) están cada vez más disponibles. El mercado de aplicaciones para personal de salud en estos teléfonos ha crecido; la tienda App Store de iPhone tiene una sección específica de “aplicaciones para profesionales de la salud”. Por otra parte, el Departamento de Salud del Reino Unido reconoce que “los teléfonos inteligentes pueden mejorar la atención al paciente proporcionando conocimientos esenciales a estudiantes y profesionales de la salud”.

Existen aplicaciones para diversos ámbitos de la atención sanitaria, incluyendo la reanimación. Estudios recientes han descrito que el 56% de los médicos utiliza aplicaciones de teléfonos inteligentes en su práctica clínica. Sin embargo, no existe actualmente una regulación en esta área. Existe un potencial real para obtener beneficios de estas herramientas educativas, pero también pueden causar daño. Se ha descrito que sólo el 34% de estas aplicaciones habría tenido un médico involucrado en su desarrollo. Recientemente una compañía farmacéutica debió retirar una aplicación que calculaba erróneamente un puntaje para guiar el tratamiento de pacientes con artritis reumatoide. 

Los autores concluyen que en ausencia de toda regulación, los usuarios deben ser conscientes de que el contenido de las aplicaciones no está regulada y puede que no sea objetivamente correcta. Creen que se necesitan directrices y regulaciones más estrictas, sobre todo para aplicaciones que puedan afectar la atención de pacientes críticos. Por último, se debería estimular una mayor participación de médicos en el desarrollo de las aplicaciones y las autoridades deberían certificar las aplicaciones antes de su lanzamiento al mercado. 

 

Comentarios y conclusiones

Nos pareció útil compartir los datos que entrega esta carta porque creemos que se trata de un problema muy relevante hoy en día. Estas aplicaciones pueden ser muy útiles para el estudio y la toma de decisiones, sin embargo es bastante frecuente encontrar que tienen errores o información no actualizada.

Otro tema interesante son aquellas aplicaciones que pretenden ser útiles durante situaciones críticas, como la reanimación cardiopulmonar. Es difícil pensar que en situaciones como ésas, donde el tiempo es esencial y generalmente nos faltan manos para trabajar, tengamos tiempo para consultar nuestro celular. Su utilidad principal radica más bien para situaciones de entrenamiento y consulta.

En conclusión, siempre debemos mantenernos alerta sobre errores en las aplicaciones sanitarias para teléfonos inteligentes. La principal razón es que actualmente no existe ninguna supervisión de su contenido por parte de instituciones competentes.

 

Fuente

Resuscitation. 2013 Jul 16.

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