Frecuentemente se nos solicita a los “expertos” que realicemos cursos o escribamos algo sobre primeros auxilios.

¿Somos capaces de salir de nuestros conceptos sanitarios para dar recomendaciones de manera simple a toda la población? Generalmente no. Los mejores instructores para estos casos son personal no sanitario, porque nuestra visión es diferente.

El año 2010 la American Heart Association y la Cruz Roja Americana publicaron unas guías basadas en evidencia para la aplicación de primeros auxilios. Creemos que es uno de los mejores esfuerzos publicados por ordenar qué deben hacer las personas comunes y corrientes como parte de ese concepto poco claro que son los “primeros auxilios”. Se ha hecho un esfuerzo por hacer recomendaciones simples y basadas en evidencia, por lo que debemos mirarlas antes de pararnos a enseñar primeros auxilios.

Las guías definen primeros auxilios como la evaluación e intervención que puede realizar cualquier persona entrenada (o incluso la víctima), con mínimo o ningún equipamiento médico. Sus intervenciones deben estar basadas en el conocimientos científico actualizado o (en la ausencia de esa evidencia) en el consenso de expertos.Estas maniobras no deben retrasar la solicitud de ayuda sanitaria (generalmente una ambulancia) si se requiere. Esta educación debería ser universal: todos pueden aprender primeros auxilios y todos deberían hacerlo.

 Presentamos a continuación algunos conceptos esenciales que se deben enseñar en cualquier curso de primeros auxilios, pero que no siempre se entregan de manera clara.

 Pedir ayuda

Se debe reconocer cuando se necesita ayuda y cómo conseguirla. Deben saber cómo llamar a una ambulancia (incluyendo qué información entregar) y a algún centro de información toxicológica.

Posición de la víctima

Como regla general la víctima no se debe movilizar, especialmente si se sospecha la presencia de una lesión cervical (en base a la posición de la víctima y/o el mecanismo de lesión). Sin embargo, esta regla tiene importantes excepciones que muchas veces son olvidadas:

  • Si el lugar no es seguro para el operador o la víctima, mueva a la víctima a un lugar seguro si es posible.
  • Si la víctima está en decúbito prono (“boca-abajo”) e inconsciente, póngala en decúbito supino (“boca-arriba”).
  • Si la víctima tiene dificultad respiratoria por secreciones, sangre o vómitos en la vía aérea posesiónela de lado (extienda un brazo de la víctima sobre la cabeza, posiciónela de costado de manera tal que su cabeza descanse sobre el brazo extendido; doble ambas piernas para estabilizar a la víctima).
  • Si tiene que dejar a la víctima sola para ir a pedir ayuda, posiciónela también de lado de la misma manera.
  • Si la víctima tiene signos de shock (palidez, extremidades frías, taquicardia, etc.) colóquela en decúbito supino (“boca-arriba”). Si no hay evidencia de trauma, eleve las piernas del paciente 30-45° (15-30 cm); no lo haga si esa maniobra produce dolor.
    • La recomendación de elevar las piernas no cuenta con una evidencia científica muy amplia, por lo que es controversial. Algunos estudios muestran un aumento del gasto cardiaco, aunque otros no muestran cambios. Por lo tanto, no es una recomendación completamente aceptada.

Estabilización cervical

En el trauma cerrado existe un 2% de riesgo de lesión cervical suficientemente severa para requerir una radiografía; este riesgo se triplica en pacientes con lesión de cara o cabeza. La mayoría son hombres entre 10 y 30 años. La mitad se produce por accidentes automovilísticos y el resto se distribuye entre caídas, deportes y agresiones.

Si la columna cervical se encuentra lesionada se puede producir una lesión de la medula espinal cuando la víctima se manipulada o movida; esto puede llevar a daño neurológico permanente. Sólo existe un estudio que ha evaluado la prevención de lesión medular mediante la inmovilización cervical prehospitalaria y encontró que no existiría una protección frente a la lesión de médula espinal comparado con los pacientes que no fueron inmovilizados.

La recomendación es restringir los movimientos de la columna mediante inmovilización manual de la cabeza, con el objetivo de que el movimiento de la cabeza, el cuello y el resto de la columna sea minimizado. Las personas entrenadas en primeros auxilios no deberían utilizar dispositivos de inmovilización, porque su beneficio no ha sido probado y pueden resultar dañinos si no se cuenta con el entrenamiento adecuado.

Se debe sospechar lesión cervical en los pacientes que presenten cualquiera de los siguientes factores de riesgo:

  • Edad mayor o igual a 65 años.
  • Conductor, pasajero o peatón, involucrados en un accidente de vehículo motorizado o bicicleta.
  • Caída de una altura mayor a la altura de la víctima.
  • Hormigueo en las piernas.
  • Dolor o sensibilidad en la espalda o cuello.
  • Déficit de sensibilidad o debilidad muscular en el tronco o extremidades superiores.
  • Víctimas no completamente despiertas o intoxicadas.
  • Presencia de otra lesión dolorosa, especialmente en la cabeza o el cuello.
  • Niños de 2 o más años con evidencia de trauma en cabeza o cuello.

 Comentarios

  • Esperamos que este resumen sirva para recordar que sí existen guías de consenso sobre qué debemos entender sobre primeros auxilios.
  • Sin duda que estas guías también deben servir de base para el entrenamiento de personal de emergencia voluntario o novato. Simplemente es la base sobre la que se construye todo el resto y si fallamos en eso después será muy difícil cambiar esos conceptos.
  • Lamentablemente la simple recomendación de “no tocar al paciente hasta que llegue la ambulancia” puede producir complicaciones en pacientes traumatizados, generalmente por obstrucción de la vía aérea por secreciones o la lengua.Esperamos que quede claro que esta recomendaciones tiene notable excepciones y todos deben conocerlas.
  • Como hemos insistido varias veces, la lesión cervical pasan a segundo plano si hay otras de riesgo vital (como la obstrucción de vía aérea). Este concepto ha sido muy difícil de cambiar luego de que algunos cursos se centraron durante décadas en técnicas de inmovilización muy complejas y dejaron de lado el soporte vital.

Fuente

Part 17: first aid: 2010 American Heart Association and American Red Cross Guidelines for First Aid. Circulation. 2010 Nov 2;122(18 Suppl 3):S934-46.

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