En su tercera columna, Alan nos explica cómo cuidamos nuestra salud mental en emergencias.

Uno de los conceptos de mayor relevancia desarrollados en el último tiempo es el del “Continuo de Cuidados en Salud Mental” para toda la gente vinculada a las emergencias y desastres.

Este concepto sigue el principio del ciclo del riesgo, en tanto es un continuo de acciones interconectadas  que pretenden “prevenir, responder y recuperarse” de las consecuencias emocionales y psicológicas que pueden  generar las emergencias.

La idea general es que uno siempre está realizando alguna acción de cuidado en salud mental para lidiar con las emergencias, ya sea prepararse, responder o recuperarse.

El mejor exponente de este principio es el modelo  integrativo de John Hopkins para la Salud Mental en Desastres, denominado “Resistencia, Resiliencia y Recuperación”, que considera múltiples intervenciones que se engranan estratégicamente para conseguir el resultado deseado y que fija los siguientes objetivos dentro de este continuo:

  1. Construir Resistencia (antes de la emergencia): se refiere a la habilidad de un individuo, un grupo, una organización, incluso toda una nación, para literalmente RESISTIR las manifestaciones clínicas de stress, discapacidad o disfunción asociadas con incidentes críticos, terrorismo y desastres masivos. La resistencia puede pensarse como una forma de  desarrollo de “inmunidad o armadura psicológica” frente al stress y sus reacciones.
  2. Facilitar la Resiliencia (durante la emergencia): se refiere a la habilidad de un individuo, un grupo, una organización, incluso toda una nación, para “REPONERSE” o “REBOTAR” rápida y efectivamente de las perturbaciones psicológicas y conductuales asociadas a incidentes críticos, terrorismo y desastres masivos.

Estas son maneras proactivas de prepararse para enfrentar situaciones altamente estresantes.  Este modelo plantea que los elementos a la base para lograr construir resistencia y facilitar la resiliencia son las “expectativas”, en forma de una visión realista de lo que uno va a afrontar y sus posibles consecuencias, y “experiencia”.

*Para ver las intervenciones específicas que logran lo anteriormente descrito, revisar el artículo del modelo recomendado abajo

  1. Fomentar el proceso de Recuperación (después de la emergencia): se refiere a la habilidad de un individuo, un grupo, una organización, incluso toda una nación, para literalmente RECUPERAR la habilidad de funcionar adaptativamente, tanto psicológica como conductualmente, luego de estrés clínicamente significativo, discapacidad o disfunción asociadas con incidentes críticos, terrorismo y desastres masivos.  Esto tiene principal implicancia en las consecuencias emocionales y psicológicas (principalmente vinculadas a los traumático, consumo de sustancias, alteración del ánimo, y ansiedad)

Modelo basado en la evidencia de de John Hopkin´s para servicios de salud mental  en desastres”, llamado Resistencia, Resiliencia y Recuperación http://btci.stanford.clockss.org/cgi/reprint/7/1/1

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