Es ampliamente sabido que las situaciones de emergencia son un terreno fértil para gatillar reacciones significativas de estrés, tanto para los afectados como para los respondedores.

Sin embargo aterrizar algunos conceptos técnicos nos puede ayudar a entender mejor estas reacciones.

Antes que todo es importante saber que el estrés es una reacción natural del organismo frente a situaciones que son percibidas o interpretadas como amenazantes para la integridad física o psicológica.  En estas situaciones nuestra fisiología se dispara en una cadena de reacciones que permiten una mayor posibilidad de adaptación y por ende supervivencia.

Se libera adrenalina,  nuestro corazón se acelera para asegurar una mejor irrigación sanguínea a nuestros músculos (y por ende mayor posibilidad de escapar), se aumenta nuestra frecuencia respiratoria para amentar una mayor oxigenación a nuestros órganos y por ende un mayor rendimiento inicial (“oxigenar” el cerebro es una de las más importantes habilidades para “recuperar” la habilidad para pensar asertivamente en emergencias, por ello la importancia de las técnicas de respiración, además a quiénes tengan que ocupar equipos de respiración autónoma ERA les será de gran ayuda), de manera (ustedes saben mejor que yo lo que puede generar),  etc…

Todo esto al ser “desglosado” se traduce académicamente en signos y síntomas del estrés…”taquicardia, hiperventilación, fatiga, espasmos musculares, etc…” y que según su intensidad y duración pueden ser normales y/o anormales. Y es importante revisar y saber reconocer las diferencias en uno a tiempo.

Anclado al artículo anterior, a estas reacciones son las que uno debe “Resistir, reponerse y eventualmente recuperarse”

Principalmente porque aquí hablamos de 3 cosas:

1)     Cuando el estrés y sus reacciones nos aportan a superar la situación, nos motiva, y ayuda a estar atentos y eficaces en nuestro actuar como respondedores se llama EUSTRÉS (Positivo)

2)     Cuando el estrés y sus reacciones no nos aportan a superar la situación, si no que nos angustia, dificulta el pensar y gatilla hostilidad en nuestros pacientesy/ o compañeros en nuestro actuar como respondedores se llama DISTRÉS (Negativo)

3)     Y uno de los principios esenciales es que el estrés tiene fases… 1. Alarma 2. Resistencia     3. Agotamiento…y es porque estas reacciones de estrés estas diseñadas para ser pasajeras y adaptativas,  no para ser mantenidas en el tiempo, luego de la última fase uno debe “recuperarse”.

Las emergencias, tanto por su naturaleza, como por el tipo de vida que suelen implicar,  pueden acarrear varios obstáculos para poder lidiar, enfrentar, y recuperarse de manera efectiva  de este estrés. Horarios no acordes al ciclo circadiano, necesidad inmediata de respuesta bajo presión, imposibilidad de espacios de recuperación (descanso, alimentación, hidratación) Para esto existen técnicas de autocuidado que veremos más adelante.

Pero antes de eso hay que saber que este estrés  es solo un tipo de los presentes en las emergencias, estrés crónico o acumulativo, que es más “físico”, en el próximo artículo veremos el estrés traumático, que es más “psicológico”.

Comentarios

Suscríbete a nuestro boletín

Regístrese ahora y reciba un correo electrónico una vez que publique el nuevo contenido.

Nunca voy a regalar, el comercio o vender su dirección de correo electrónico. Puede cancelar su suscripción en cualquier momento.

Publicaciones relacionadas