Un profesional de las emergencias debe saber qué efectos produce. Buenos y malos…

El “signo del cinturón” es una marca de la contusión y abrasión producida por el cinturón de seguridad luego de un accidente automovilístico. El cinturón salva vidas al disminuir las muertes por trauma craneano, pero puede producir daño abdominal o de la columna cervical.

La probabilidad de lesión abdominal sin cinturón de seguridad es un 10% y con cinturón un 15%. Si el paciente tiene el “signo del cinturón” esa probabilidad aumenta a 65%. Lo anterior no es una mala noticia: las lesiones abdominales se pueden reparar, pero las cerebrales generalmente no.

El cinturón de seguridad también se asocia a fracturas vertebral, normalmente en L1. Generalmente ocurre cuando no se utiliza la parte superior (que va al hombro), como los cinturones que se encuentran en la parte posterior de algunos vehículos. Estas fracturas pueden requerir cirugía.

La recomendación es que en cualquier paciente con el “signo del cinturón” se realice un tomografía computada. Ante cualquier alteración se debe notificar al cirujano, porque seguramente se necesitará cirugía.

El sitio “El Blog del Profesional en Trauma” comenta algunos secretos para el cirujano ante la presencia del “signo del cinturón”:

  • La mayoría de las lesiones involucran el íleon terminar, yeyuno proximal y colon sigmoides.
  • La presencia del “signo del cinturón” hace necesaria la evaluación con una tomografía computada, independientemente de la edad. Cualquier alteración debe ser explorada en pabellón, con la sola excepción de la presencia de poco líquido en la pelvis con todo el resto normal. En ese último caso mantener un monitoreo clínico estricto.
  • En los pacientes que no pueden ser examinados (por ejemplo por trauma craneano), la leucocitosis y aumento del lactato deben hacer plantear la exploración quirúrgica.
  • Se puede utilizar la laparoscopía en pacientes con hallazgos poco claros. La presencia de mucha sangre, bilis o fibrina debe hacer convertir a laparotomía. Los puertos deben situarse lejos de las marcas del cinturón, porque la ruptura de tejidos blandos puede causar escape de gas.
  • Ante cualquier duda realice una laparotomía. Recuerde que cualquier hallazgo anormal después de un trauma es por el trauma hasta que se demuestre lo contrario. Casi nunca es una enfermedad preexistente.

Por último, algunos estudios muestran que gran parte del personal de emergencia no utiliza cinturones de seguridad. En Estados Unidos, la mitad de los policías que fallecen en accidentes de tránsito no lo utilizan. ¿Usted utiliza el suyo?

Fuentes: The Trauma Professional’s Blog

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