Casi todo lo que hacemos en el trauma se basa en experiencia militar. La inmovilización es un buen ejemplo..

La primera respuesta a los heridos en Combate ha sido revolucionada por la adopción y aplicación de los principios de “Cuidados Tácticos a los Heridos en Combate” (T3C), incluyendo sus tres etapas ; cuidados bajo fuego, cuidados tácticos en el terreno y la evacuación táctica.

La etapa de “Cuidados Bajo Fuego” guía a los “FR” (First Responder / Primeros Respondientes) a través de las intervenciones inmediatas que salvan vidas, sobre todo el uso de torniquetes para el control de la hemorragia, mientras se mantiene de manera efectiva el contacto con el enemigo con el fin de eliminar la amenaza. Una vez que la amenaza hostil inmediata ha sido neutralizada la primera respuesta es mover a los heridos, a través del método más conveniente, a una zona donde no exista una amenaza o compromiso directo. Durante esta fase de T3C la atención se centra en las heridas que sean una amenaza inmediata para la  vida. Para tal efecto, existen algunos dispositivos empleados para los cuidados de la columna vertebral.

Abordar la Causa para Prevenir el Efecto

Los “Medics” o “FR” (Primeros Respondientes) generalmente apoyan sus cuidados en la armadura individual de cada soldado (Chaleco antibalas), para proporcionar un soporte general a la columna vertebral torácica, y un arrastre proporcionando apoyo básico de la columna cervical con dos manos. Estas técnicas tácticas y procedimientos evolucionaron  abordando:

  • Los mecanismos de lesión  asociados a las probabilidades de daño espinal.
  • La necesidad de centrarse en primer lugar a la prevención de la mortalidad y en segundo lugar, de la morbilidad.
  • La necesidad general de no sobrecargar con más trabajo a los “Medics” durante el combate cercano.

La segunda fase de T3C es el “Cuidado Táctico en el Terreno“. Esta puede ser, de hecho,  la primera vez que la víctima se presenta ante un “FR” con formación médica.  Es el punto en que las intervenciones primarias se re-evalúan y se aborda la morbilidad de las intervenciones proveídas. A continuación se realizan estudios secundarios y se proporciona el cuidado de heridas y lesiones de menor riesgo vital. Esta es también la fase en la que los verdaderos dispositivos de precaución de daños espinales estarán fácilmente disponible. El dispositivo más común empleado, sería un tablero espinal largo para el apoyo total del cuerpo y un collar cervical para aquellos que tienen indicaciones clínicas basadas en el mecanismo de la lesión, principalmente IED (artefactos explosivos improvisados). Sin embargo, el foco de atención de los cuidados médicos en combate sigue siendo la reducción de la mortalidad por encima de la reducción de la morbilidad.

La última fase de T3C es la “Evacuación Táctica” que puede o no, implicar una ambulancia aérea o terrestre, y por tanto, la plataforma (de circunstancia) empleada para la evacuación, puede no tener la calidad de diseño que las plataformas construidas con propósitos médicos. En consecuencia, esto resalta la necesidad de medidas eficaces de control de la columna vertebral que se hace latente durante la fase Táctica en Terreno.

Diseño Poli-funcional

En apoyo de este requisito, la industria de dispositivos médicos debe estar siempre conscientes de la necesidad de dispositivos multi-propósito/multi-uso que sean durables e intuitivos. También deben abordar las limitaciones de peso y espacio, que son esenciales para su uso en un entorno extremadamente dinámico.

Tabla y Collar

Ferno (FMS) actualmente fabrica dos productos que continúan reuniendo preferencias para su empleo, como dispositivos de precaución espinal en estos ambientes únicos.

El primer producto es el “All Evac Mantis tri-fold spine board” (tabla espinal tríptica). La Mantis pesa 5.5 Kg y soporta una carga nominal de 226.7Kg.

La Tabla de Evacuación Mantis Tri-Fold representa lo último en simplicidad y durabilidad.

Mantis es ideal para su extracción del vehículo debido a su tamaño compacto y rápido empleo. Está hecha de aluminio ligero y tiene cero riesgo de incendio, grietas o deformación, lo que es común en las tablas de plástico.

La Mantis posee generosos agarres y acepta todos los sistemas comunes de correas. También está disponible con una maleta de transporte con correa de hombro para poder transportarla cuando se lleva a cabo el asalto. La Mantis también puede servir como una plataforma rígida para la extricación en espacios confinados.

El segundo producto que FMS (Ferno Military System) fabrica específicamente, es el collar cervical WizLoc. El diseño universal del WizLoc proporciona un collarín capaz de ajustarse al 90 por ciento de todos los pacientes. Con su ajuste de 3 pasos, la aplicación es rápida, independientemente de la posición del paciente. El sistema auto-centrado de apoyo mandibular, permite personalizar el ajuste al paciente.

Carson Chinn  (Ferno) dice que: “El WizLoc da un mayor control, una mayor comodidad, y un mejor ajuste, lo que significa condiciones más seguras para el paciente”.

El WizLoc puede ser descontaminado y es reutilizable hasta 10 veces, es translúcido a los rayos X  y compatible con la resonancia magnética.

Pelvic Sling

SAM Medical Products fue fundada por un Cirujano Ortopédico, que reconoció una necesidad no satisfecha y se convirtió en un pionero en el campo del tratamiento de las fracturas pre-hospitalaria con la introducción de la férula SAM Splint en 1984. Desde entonces, la compañía ha introducido productos adicionales de forma selectiva, cuando reúnen estrictos criterios. Ofreciendo un salto sustancial en la calidad y la función en comparación con la actual solución clínica disponible y ofrece una mesurable mejora a la atención pre-hospitalaria.

A causa de la potencialmente devastadora hemorragia asociada a fracturas del anillo pélvico, el protocolo estándar de primeros auxilios históricamente ha incluido la aplicación de algún tipo de soporte circunferencial alrededor de las caderas de la víctima. Se ha informado que es deseable la reducción de las fracturas del anillo pélvico antes y durante el transporte.

El SAM Pélvic Sling II se desarrolló como el primer y único cinturón pélvico circunferencial de fuerza controlada, científicamente demostrado en estudios revisados, para reducir y estabilizar de forma segura y eficaz las fracturas a “libro abierto” del anillo pélvico. El dispositivo permite la intervención temporal que reduce los riesgos asociados con la hemorragia pélvica difusa durante el transporte y hasta puede ser proporcionada la estabilización pélvica definitiva.

El cinturón cuenta con un sistema patentado de auto-bloqueo que se desarrolló parcialmente financiado con una subvención facilitada por la Oficina de Investigación Naval de los EE.UU. y la Fundación de Salud Legacy.

Al estar asegurada, una hebilla limita automáticamente la fuerza aplicada a un nivel seguro, proporcionando un tratamiento coherente, fiable y seguro, que elimina cualquier “trabajo por adivinación” en la aplicación.

Los FRs colocan el dispositivo alrededor de las caderas y tiran firmemente de la cinta, hasta que  encaja en su lugar con la fuerza deseada, eliminando cualquier posibilidad de sobre apriete o niveles inferiores a los requeridos. El mecanismo resultante  garantiza que la pelvis se enlazará con la cantidad óptima de fuerza, mientras el paciente es transportado al siguiente nivel de atención.

Varias de las  características del cinturón pélvico han sido diseñadas específicamente para satisfacer las necesidades únicas y desafiantes que se presentan en el escenario de los heridos en terreno. El cabestrillo incorpora un diseño simple, de una sola pieza sin necesidad de hardware desmontable, es compacto, fácil de usar, y rápido de aplicar (por lo general en menos de un minuto). El tamaño estándar se adecua al 98% de la población adulta. No requiere destreza fina para operar y da una indicación  clara a través del sonido  para confirmar la correcta aplicación de fuerza.

Adicionalmente, el cabestrillo es duradero y no se afecta con la humedad, temperatura o por la exposición a objetos duros o afilados. También es radiotransparente, es seguro para la resonancia magnética, y se puede limpiar con detergentes comunes o soluciones anti-microbianas, para ser reutilizados.

SAM Medical planea continuar con la monitorización de las tendencias y la literatura científica para descubrir nuevas oportunidades para mejorar el manejo de las fracturas en el ambiente pre hospitalario.

Ref:

  • Al Shean Phelps, editor de C & CC
  • Por Lance Hopman, Director de I + D SAM de Productos Médicos
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