El manejo de la vía aérea durante el paro cardiorrespiratorio continúa siendo controversial. Durante muchos años se recomendó la intubación orotraqueal (IOT) como la maniobra de elección, pero actualmente se encuentra muy cuestionada. Resumimos un reciente estudio publicado en Resuscitation donde se evalúa la utilización del tubo laríngeo (TL) por personal poco entrenado en intubación endotraqueal.

La IOT está cuestionada por el alto grado de entrenamiento que se necesita para realizarla correctamente. Se ha estimado que se necesitan 15 a 57 IOT para considerarse adecuadamente entrenado. Para mantener estas competencias se necesitan 6 a 12 IOT al año. Esto ha llevado a buscar dispositivos alternativos para el manejo de la vía aérea por personal menos entrenado.

El TL es un dispositivo supraglótico para el manejo de la vía aérea que consiste en un tubo de silicona, con dos balones: uno próximal y uno distal. El balón distal cierra el esófago y el proximal queda entre la lengua y la pared de la faringe. Ambos balones se inflan por la misma sonda (a diferencia del Combitubo), sellando la faringe y el esófago. Esto permite ventilar a través de unos orificios que se encuentran entre los balones. Existe un modelo “LTS” que tiene un canal para pasar una sonda de aspiración. Existen reutilizables (50 usos) y desechables.

Los estudios que han evaluado el TL han mostrado que con 10 minutos de entrenamiento se obtiene un éxito del 100% en modelos de simulación y con 90 minutos se obtiene un 100% de éxito en situaciones reales. Puede ser utilizado por personal de soporte vital básico, a diferencia de la IOT. Su instalación es también más rápida, lo que permite minimizar el tiempo de apnea y las interrupciones en las compresiones torácicas. Por último, no tiene las complicaciones de la IOT (como la inserción esofágica inadvertida).

Los autores compararon el éxito de la IOT por paramédicos versus la instalación de un tubo laríngeo por personal entrenado en soporte vital básico (bomberos), en pacientes en paro cardiorrespiratorio no traumático. Los bomberos recibieron entrenamiento en el uso del TL (1 hora teórica y 3 horas prácticas).

Se incluyó a 350 adultos en paro cardiorrespiratorio no traumático. En los 184 pacientes en quienes intentó una IOT el éxito fue un 57%. En los 167 pacientes en quienes se intentó insertar un TL por personal de soporte vital básico el éxito fue de un 87%. Esta diferencia es estadísticamente significativa. Además, cuando se requirieron múltiples intentos para manejar la vía aérea se tuvo más éxito en los pacientes manejados con TL, comparados con los manejados con IOT (72% versus 37%). Es importante considerar que el TL fue insertado por bomberos menos entrenamiento en soporte vital que los paramédicos.

Hubo seis pacientes en los que el TL debió ser reemplazado por la IOT. En dos casos porque el TL se llenó de sangre, en dos por una gran cantidad de vómito, en uno por escape de aire y en uno por dificultad para ventilar al paciente.

Este estudio es un nuevo incentivo para estimular la masificación del uso de dispositivos supraglóticos por personal que no cuenta con el entrenamiento  adecuado. La baja tasa de éxito en la IOT al primer intento reportada por este estudio (57%) es inaceptable, al igual que el éxito en los pacientes que requirieron múltiples intentos (37%).

Esta evidencia parece indicar nuevamente que la IOT debe quedar reservada para personal adecuadamente entrenado (médicos especialistas). El resto debe utilizar dispositivos supraglóticos que han demostrado ser más efectivos y seguros que la IOT si el procedimiento lo realiza personal menos entrenado.

Conclusiones:                                       

  • La intubación orotraqueal requiere un alto grado de entrenamiento y ha sido cuestionada en el tratamiento del paro cardiorrespiratorio. Esto ha llevado al desarrollo de dispositivos supraglóticos para el manejo de la vía aérea.
  • El tubo laríngeo es un dispositivio supraglótico fácil y rápido de instalar por todo tipo de personal de salud.
  • Se comparó el éxito de la intubación orotraqueal por paramédicos versus la instalación del tubo laríngeo por bomberos, en 351 pacientes en paro cardiorrespiratorio no traumático.
  • El tubo laríngeo fue más efectivo en el primer intento (87% versus 57%) y en los pacientes que requirieron múltiples intentos (72% versus 37%).
  • Esta evidencia demuestra nuevamente que la intubación orotraqueal debería ser reemplazada por dispositivos supraglóticos para el personal poco entrenado.

Artículo fuente:

Gahan K, Studnek JR, Vandeventer S. King LT-D use by urban basic life support first responders as the primary airway device for out-of-hospital cardiac arrest. Resuscitation. 2011 Dec;82(12):1525-8

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