Hace algunos días comentábamos sobre el mejor manejo del neumotórax a tensión en un paciente ventilando espontáneamente, donde la aguja 14G mostraba ser similar al tubo pleural.

La toracostomía abierta también es una opción, especialmente para pacientes en ventilación positiva. Pero la aguja sigue siendo una opción válida para un primer intento.

¿Qué tan larga debe ser la aguja?

Un concepto importante a considerar cuando vamos a tratar un neumotórax a tensión es el largo de la aguja, para lo cual debemos considerar el espesor de la pared torácica. Una interesante revisión analiza este tema.

Un primer estudio que midió el espesor promedio de la pared torácica con ecografía encontró un promedio de 3,2 ± 1,5 cm. Encontraron que en el 57% de los pacientes la distancia piel-pleura era más de 3 cm y en un 4% más de 4,5 cm. Concluyeron que se necesita una aguja de más de 4,5 cm para llegar al espacio pleural en la mayoría de los pacientes, aunque incluso este largo puede ser insuficiente en algunos casos.

Un estudio más reciente realizado con tomografía computada mostró un promedio de 4,16 cm y 4,9 cm en la línea clavicular media en hombres y mujeres, respectivamente.; en su estudio, aproximadamente un cuarto de los pacientes tenían una pared torácica de más de 5 cm. Un estudio similar en 30 pacientes mostró un espesor promedio de 4,2 cm; 33% de los pacientes tenían más de 5 cm y 10% más de 6 cm.

Lamentablemente al revisión concluye que no hay estudios con respecto al diámetro del lumen de la aguja para permitir la salida de suficiente aire. Pero como veíamos anteriormente, una 14G parece suficiente (en realidad es la más gruesa habitualmente disponible).

Los autores de la revisión concluyen lo siguiente:

“Se debe usar una aguja de más de 4,5 cm. Sin embargo, un número significativo de pacientes pueden tener un mayor espesor de pared torácica, dependiendo de su estado nutricional o país de origen. No está claro si se podría recomendar agujas de mayor largo.”

¿Cómo conseguir una aguja de mayor largo?

Actualmente no es fácil conseguir agujas largas (de 5 cm), principalmente porque en la reposición de fluidos se recomiendan bránulas cortas para disminuir la resistencia. Debemos recordar en todo caso que actualmente no se recomienda administrar fluidos en grandes cantidades durante el manejo inicial, sino una hipotensión permisiva hasta que no haya un control de la hemorragia.

Hay un interesante “truco” publicado en Scancrit, cuyo objetivo es conseguir una aguja lo más larga posible. Consiste simplemente en utilizar la aguja que viene dentro de la bránula plástica. Esto permite ganar alrededor de 2 cm, aumentando la probabilidad de alcanzar el espacio pleural.

Fuentes:

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